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| Planta convento s: XVII |
Esta casa fundada por don Juan Chacón, tenía una pobre Iglesia, y falta de
otras cosas necesarias en ella. Llegó su tiempo, y el meritísimo obispo de
casano, don Fray Diego de Arce, que murió electo de Tuy, hizo desde sus
fundamentos un templo cómo oratorios, y ermitas aquí, en qué mostró bien la
devoción cómo y cariño que tuvo a este Santo.
La fachada de la casa es humilde y en cierto modo bronca, promete poco, y
da mucho cómo que si las paredes son aunque largas y fuertes poco levantadas,
luego entrando por la puesta pisamos un patio bien quadrado , con muchos y
espesos naranjos enanos, dispuestos a quarteles, qué hacen hermosa vista. En
medio se levanta una base redonda de ladrillo roxo, donde asienta una columna
de mármol, que sustenta al Santo Simeón estelita, aquel insigne Hermitaño, qué
sobre una columna hizo penitencia largo tiempo. A un costado de este patio hay
un espacioso, y largo real, con dos fuentes qué riega en el grandes, y copados cinamomos
pinos donceles naranjos cómo y Morales. Remata en un gran quarto nuevo cómo que
agora se va acabando, qué este, y el un lado del templo hacen un
gracioso claustro. A esotrocostado correspondiente al real ay otro tanto
espacio para caballerizas, y hospedería de los que vienen a cumplir sus votos,
y novenas, y al lado derecho una valentisima torre, Alcázar y defensa de toda
la casa con muchos esmeriles para los casos urgentes. Aquí se nos representa la
Iglesia, la cosa más bien dispuesta, más bien repartida, más bien
proporcionada cómo qué puede imaginar, y trazar la misma curiosidad. No es
la Iglesia grande, pero está llena de grandezas : las paredes di mampostería
marlotadas y el enlucidas con blancura tan lustrosa, qué admiran deleytan , y roban los ojos humanos ;cuyo
testero tienen el altar mayor levantado sobre siete gradas, con lindísimos
azulejos. El retablo con la figura De San Ginés, dame un valiente como la
pudiera pintar el mismo Apeles, repartidos en la circunferencia del campo ocho
quarteles, con otros tantos milagros, y hechos de la vida del Santo :y a sus
lados San Fulgencio y Santa florentina, San Leandro, San Isidoro, y San Hermenegildo su sobrino cómo y más arriba dos quartos Del Salvador, y la
Virgen, con Ángeles que los sustentan, perfectísima pintura del insigne español
barroco. Encima un balcón salid hizo, que en su convento tiene, muchos Ángeles
con varios instrumentos cómo citaras, laudes, libretés, y realejos, y en la
cumbre representa la gloria de Dios, Ángeles, y Santos, y al pie de ella un
pequeño altar, qué sobre si tiene dibujado el Santísimo sacramento, con un
excelentísimos Sagrario, embutido de reliquias, y pequeñas láminas ocultas, y
guardada de cualquier injuria qué se puede temer, así de moros, cómo de herejes
corsarios, y en ella está el verdadero mapa de la gloria, donde hay más de quarenta
cuadros, todos de bellísima pintura, con muchas empresas con sus letras ya latinas,
ya Españolas cómo a propósito de la Fivina Eucharistía; y entre los espacios de
quadro, y quadro deleitoso follages,todo pintado a fuerza de subtil ingenio, y
arte. en los remates baxo de las gradas hay dos puertas con escaleras de
piedra, por donde se baja al sepulcro del Santo, la principal devoción de esta
casa, con un altar encima de él, Donde se dice misa, adornado todo en contorno
de quadro, que mueven a Santos, y piadosos pensamientos. Tras las capillas
colaterales del altar mayor se siguen otras seis tres a cada lado, tan
admirables, que después de haberlas considerado muchas veces, siempre queda el
alma deseosa de ver las muchas más, y de nuevo se hayan cosas nuevas que
contemplar. En fin, esta Iglesia un pedazo de cielo, un pasmo del primor
humano, y una recopilación de todos los géneros de santidad. Pues la sacristía
no es maravillosa, y tan Santa, qué es un santuario? no me dirá qué mía largo
cualquiera que venga a verlo. Tiene esta casa un huerto, que es de los más
insignes de España. Concurren en su principio dos copiosas fuentes, qué llenas
una grande alberca: De aquí salen regueras guiadas por diversos caminos a todas
De él, con qué se baña muy a menudo la óptima tierra, y se engendra inmensa
fertilidad de los árboles, yerbas y flores. Si admira la abundancia de las plantas, la
orden coma y disposición de todo pasma el entendimiento cómo ayuda, y
engrandece el deleite, que la vista busca, y afecta. Aquí hay calles de
naranjos, limones, limas, zimboas, ponciles con su flor fragantisimos, Sin ella
hermosísimos cómo siempre verdes, siempre a menos; parrales, que con sus ojosos
pámpanos deleytan , con sus agraces, y maduras hubas son irritamiento del
gusto: árboles frutales, Granados, servales, Perales manzanos higueras, muchos,
y de muy buena fruta: almendros, qué floridos prometen el buen año de todas las
cosechas: olivos, que nos dan el aceite, principal mantenimiento de la vida
humana; sabios Morales, vencedores laureles, verdes arrayones, idumeas Palmas, Altísimos
pinos donceles, reñados de su dura fruta encumbrados, cipreses imitadores de
las pirámides Egypcias, oh metas romanas, glorioso cinamomos, Y raros terebintos,
carrascas llenas del alimento primitivo cómo qué ingeniosa Cerers truco en
menudo trigo, lentiscos humildes, y olorosos sabucos, y entre ellos diversas
flores con su verdura y enamorados con sus colores y altos árboles … Fundamento
intencional de los oratorios en este huerto es tratar de los quince Mysterios
del Rosario de la Virgen; Pero cómo lo glorioso Santa Ana fue su madre, pareció
cosa acertada comenzar por ella. Hay pues en este Oratorio un quadro por
extremo bueno, de mano de Martin Bos, que es lo que se puede encarecer en
alabandza de pintura. Hay en él 44 poemas, todos adornados con buen dibuxo; de
entre tanta copia solo diré una letra, y esta orden seguiré en los demás.
SONETO
Madre hermosa, de hija mas hermosa,
Estirpe de la mas ilustre rama,
Que encovado clarín canto la fama,
Con voz inteligible, y sonorosa
Concha del mar, que perla tan preciosa
Diste á la tierra, y Cielo, quien no te ama?
Quien
no te reverencia, invoca, y llama?
Te
libra Templa, y Ara sumptuosa?
Prestame
tu marfil sobio Elefante,
Dome
tus palmas inclyta Idúmea,
Tu
inciso, y tus aromas, ó Sabeo:
Con
que adorne el Altar de Ana triunfante,
Negais
mi petición? Quando asi sea
All
pondré desnudo mi deseo.


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