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Campillo de Bayle. Gustos y disgustos del Lentiscar de Cartagena.

El ilicitano Ginés Campillo de Bayle literato del siglo XVI, es una de las principales fuentes modernas para abordar de forma estructural el monasterio de San Ginés de la Jara. Campillo llega a Cartagena movido por su dedicación a  la iglesia, ejerciendo de capellán en una casa mayor de Cartagena, del cual no sabemos a ciencia cierta el año ni la casa. La constancia y prueba de su estancia en Cartagena, la encontramos en su novela publicada en 1691 llamada Gustos y disgustos del Lentiscar de Cartagena; donde describe de una manera minuciosa la fisionomía estructural del convento de la jara en aquellos años.

GUSTOS Y DISGUSTOS DEL LENTISCAR DE CARTAGENA
1691

Es la fachada del Convento, humilde, que retrata la profesión de tal virtud de los Menores Recoletos que la habitan. Bajas, y fuertes paredes, prometen, y dan mucho que son largas. Bronca vifta, que desmiente la que oculta apacible hermosura, que le lleva a los ojos. Luego la puerta ofrece un patio, que en quadro hace un maravilloso pais de aquartelados naranjos, que en el quadron con hojas verdes, y pelotas encendidas, de coloradas naranjas, parece que defienden la entrada. Es dulce vifta, que el agrio lo echaron fuera à las paredes; venturas prometen, aunque indican azares. En medio, bala redonda de rojo ladrillo, levanta larga columna de blanco mármol; estandarte es enarbolado de piedra, en medio del escuadron de troncos. Sustenta arriba la famosa escultura al Santo Simeon Eftelita, aquel insigne ermitaño, que sobre una levantada columna hizo penintecia largo tiempo: alto en penitencia, gigante en la virtud, por ello estaba entre naranjos enanos: que todo es bajo, sono lo que es virtud, pues todo ella le levanta con la grandeza.

Por favorecerle mas, le hace lado a este patio, con ancho imperio, un espacioso Real, que en monedas de plata le pagan tributo o dos fuentes, que corren cristalinas a velar los pies de la magestad de unos cinamomos que aún lo aparente obliga a vasallajes lo Real. Remata este Real, patio o sitio ancho, en un quarto nuevo, que llaman: del Marques, por averlo fabriacdo a costa del sellor Marqués de los Velez, hermano de loseph; grande es el quarto, como su dueño, que ya acabado le cubria, por ello estaba en la presencia Real: que hasta lo inanimado, que imita, sigue a lo vivo, la propiedad del que retrata,

Al otro lado del patio, ay otra fábrica hospederia, que hace promesa de buenos recibimientos, los que vienen a cumplir los votos promete, y cumple, pues para distintas familias divide quartos en cuyas blancas mansiones se hospedar Fomunda, y los dem Caballeros, de donde salieron todos gustosos a ver el Convento, y todo lo demás que voy Insinuando. 

Tiene a mano derecha, como a mas antigua, valentisima Torre, Alcarar y Fortalera de aquella Casa, con pertrechos esmeriles para las urgencias pedreros para los acafos, mosquetes. para los sucesos, y todo para su defensa. Que el que esta a vida del peligro, debe poner vigilancia en su resguardo: armas prontas, para que en la ocaside alas usen los Religiosos: que no desdice del estado, lo que es preciso de la necesidad

Enfrente se descubre la Portada de la iglesia de marmol de pertectisima obra Un pórtico la resguarda concha a la perlaneta, que aun el cristal de agua puede empalar. A la parte de afuera descubre el soportal un nicho con la imagen de San Gines, divisa sata en aquel pecho, del titular y vocación que dentro del cuerpo de la iglesia se venera. Tiene a la basa, no pequela, aunque va a cuatro pies, alta redondilla, de gran ponderacion gue dice

Todo mi reino deje. 

Este retiro escoge 

Que pobre reino perd 

Que rico reino gane

Que las pérdida humanas son pobrezas, aunque sean Coronas, determinadas por las ricas ganancias de los Divinos Imperios 

Ya me es forzoso acogerme a la iglesia, que me persigue la justicia, por los delitos, que hice a las maravillas de afuera, en no haberlas ensalzado hasta los Cielos: que delito hace el que ponderativo describa, si del cuidado no advierte. No es templo grande, pero puede ser el de la Fama: grandezas son todas las que encierra, que están cubiertas por sus paredes de milagros. Labrada cera de forma de miembros humanos, adorna bello bulto en aquel cuerpo, Cabezas, que por ellas se discurre haber obrado el Santo principales milagros. Pochos, que por gros. ellos emprende la afición amorosos deseos. Corazones, que con ellos arde la voluntad o la palma devoción. Brazos, que por ellos se alcanza haber pretendido favores. Pies, que por ellos se va al firme conocimiento, de que es el Santo prodigioso. Otra cera en la nave de aquella iglesia estaba hecha velas: que el encedido afecto la tenia alli apagada; no porque no le abrasara, sino poruge permaneciera: que el abreviado sacrificio borrarla la memoria del eterna agradecimiento

Muletillas penden en la pared, que anciana por lo antiguo, y cana por lo blanco, la sirven de baculo, pero la pared es quien la sustenta: que a veces en la apariencia imagina la vista o que en la averiguada realidad desmiente la imaginación.

Tullidos y cojos las colgaron, después de haberle solidado, a la intersección del Santo: que en este galardon muere, el que toda la vida teneficia mientras de el se necesita, e eve en las manos pero y después se puede tener, se desprecia, se aroja, yin le cuelgan ... sobre vete gradas se levanta el Altar Mayor, son de finisimos azulejos, con bien pintadas flores azules, y por ello maravilla I Retablo con la figura de San Gines, que con rendida devoción levanta la alabanza, es valiente; no le hace falta el trato de Apeles, porgie es de excelente mano. En la circunferencia del campo tiene repartidos ocho quarteles, labores bien pintadas, milagros obrados por el Santo, que fueron sus hechos, y ahora son dichos por los pregones del Universo, por los clarines de la Fama. A sus lados estan los Padres de la lesia, los hijos de Cartagena, los quatro hermanos: San fulgencio, San Leandro, San sidoro Santa Florentina: quatro celestiales lumbreras por quienes luce el cielo del Retablo. Arriba hacen remate dos cuatros: del Salvador, y la Virgen, sustentados de Angeles, pintura excelente del insigne Español Barroso. Hacen distinción a la onra, que la esencia de toso esta en 1ESVS, y MARIA. All acaba, porque hasta alli puede llegar, ni para la obra del Retablo, ni para la ambición del deseo

Encima hay un balcón Salidizo, dosel que resguarda la Megestad del Retablo, y en su conveso Angeles con varios instrumentos, que con sus dedos pulsan, y con sus manos tocan como que haciendo aquellos Personajes Celestial armonia a la gloria que en la cumbre se representa, dándole pie un pequeño Altar, tratro donde se representa viva, en Sacrificio incruento, la tragedia mas tastimosa de amor, y alli en figura pintada, el Autor, el Santisimo Sacramento, con muchos Santos Padres de la Iglesia por su compañia. 

...Tiene a las espaldas el dicho Altar Mayor la Capilla del Santisimo, a las espaldas la tiene, porque es el mayor peso de la hermosura, la mayor gravedad de la riqueza está en lo mas alto el Sagrario, para que el alma mueva el corazón, levante el pensamiento: pero asi esta reservado a la injuria que se puede temer de Corsarios herejes, y de Moros piratas: culto, para unos, que no creen; y alto para otros, que no alcanzan.

... A la parte de dentro hace una graciosa capilla aquel espacio, hermosísima mapa de la gloria, donde hay primorosas laminas, y mas de quarenta cuadros de pintura excelente, con muchas empresas en idioma, ya Latino, ya Español, a propósito de la Sagrada Escritura.

Hay debajo del Altar Mayor, profunda escalera que baja al sepulcro del Santo, boveda capaz y grande, lucida de blanco alabastro, toda adornada de ricos cuadros. En medio de ella esta el Sepulcro del Santo, donde se dice Misa con mucha devoción: parece que en aquella caverna se oculta el Cielo, para que no le hallen, o para dar a entender que tambien en el centro de la tierra hay glorias: alli se baja el espiritu, como en otras partes se levanta: la oración profunda; y muy en Dios metida la contemplación 

Seis Capillas tiene colaterales el Templo, tres a cada lado. El altar mayor, parece que toma los seis Alteres por seis alas para volar Serafin delante del Sagrario, Trono del Señor

Hay en cada altar ricas imágenes, sutiles labores y adornos excelentes. En particular los reserva la sacristia, que es recopilación de toda la riqueza, con mil alhajas preciosas, que acarreó la devoción del Santo, de diferentes partes. No hay Selor, y Grande en Espana, que no

tengo devoción alta este excelente Santuario. El Conde de Cifuentes, siendo Quatralbo de las Galeras de España, llagado en su corazón de puro afecto, presento una Imagen de Sen Francisco, de las mas ricas esculturas, que le ha visto; y como al dicho Conde de salia la devoción de las telas del corazón presento mas, ricos ternos de rase por voto, que en sus tormentas alcanzó serenidad. Casullas y frontales envió el Marqués de Santa Cruz, que quiso adornar la ara de la Cruz, representada en el Altar, y enriquecer los hombros del sacerdote con preciosas envestiduras.

 

Bibliografía:

Ginés Campillo de Bayle. (1681): Gustos y disgustos del Lentiscar de Cartagena.

Wedgrafía:

http://dbe.rah.es/biografias/58672/gines-campillo-de-bayle

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